Ir al contenido principal

Consejo Número Nueve

Los Límites

Los hay de todo tipo. Siempre que hables de límites, vas a pensar en la frase "peligro del otro lado". Hoy te quiero hablar de tres tipos de límites.
Empiezo por los primeros y los príncipales. Para vos que crees en Dios, tus príncipales límites son los diez mandamientos.
Dios te ha dado mandamientos, no para prohibirte sino para protegerte. Cada uno de ellos son los límites de un padre amoroso que te dice: "Esto no podes hacer porque si lo haces las consecuencias pueden ser peligrosas". Pero en su infinito amor te concedió la libertad de escoger para que pudieras por vos misma tomar la decisión de  obedecer o no. Lo que sí, no podes escoger, son las consecuencias de cada uno de tus actos. Si te atrevés a escoger con valor aquello que está prohibido por Dios, debés ser valientes para asumir la responsabilidad de tu elección. También te otorgó la oportunidad de arrepentirte. Pero de eso no voy a hablar ahora.
De estos límites surgiran los límites espirituales que te has de poner que son producto del resultado de "si querés o no obedecer lo que Dios te mandó".
De aquí se desprende la moral, la ética y la  buena convivencia de donde surgen los límites sociales, los cuales los han denominado como normas, leyes o estatutos sociales. El incumpliento de alguno de ellos de seguro tendrá su castigo como consecuencia.
Otro tipo de límites son aquellos que te marcan el camino que puede transitar tu cuerpo físico. Podés verlos al costado de la ruta, en las señales de tránsito, el espacio en una porción de territorio, los de velocidad al manejar un medio de transporte, asi como también cada una de las cosas que tu cuerpo consume, lo que vés, escuchás, tocás,etc. A estos podés llamarlos límites físicos. "Es hasta acá que puedo habitar". "Es hasta acá que puedo caminar". "Es hasta acá donde puedo transitar". "Es hasta acá que puedo consumir". Del otro lado puede que esté en peligro tu integridad física y mental,tu salud o simplemente, esté el espacio de un otro.
Y finalmente existen los límites mentales, que a diferencia de los anteriores mencionados, en lugar de protegerte del peligro, se tornan completamente peligrosos porque te impiden absolutamente el movimiento. Si te fijás los dos mencionados anteriormente se tratan de advertencias y alertas de hasta dónde podés. Sin embargo, los límites mentales te dicen "de acá no podés moverte. Este es tu lugar seguro". Estos estan plagados de creencias que se convierten en dogmas los que se vuelven irrefutables y que ni siquiera, en muchos de los casos han sido puestos a prueba. Estos límites los gobiernan tus miedos, tu orgullo, tu ego, o la simple creencia del "no puedo".
Estos límites son capaces de generar paradigmas sociales, culturales, políticos u económicos. Se definen campos de intervención, ámbitos laborales, espacios educativos, relaciones sociales. Se transmiten costumbres, tradiciones, ideas e ideales. Y algo muy fundamental, a través de ellos se implementan estructuras económicas que te posicionan dentro de la sociedad, que asignan un rol a cada uno como si fuera un llamamiento divino o algo innato que intenta trazar el destino de tu vida y la de todos.
Ahora, me pregunto. ¿Cuán capaz sos de generar nuevas ideas dentro de estos límites mentales contruídos a través de generaciones para finalmente romperlos?
De los tres tipos de límites, creo profundamente que viniste al mundo para romper y destrozar con alma y vida al tercero de ellos.
No naciste para que alguien más te rotule y te clasifique dentro de la esfera social a la que inevitable y necesariamente llegaste al mundo. No importa dónde hayas nacido. No importa con cuántas oportunidades te cruzaste en el camino. La peor de las ataduras de tu ser es la que se encuentra en tu mente.
Si conservás un cuerpo sano, si alimentás tu espíritu constantemente, tu mente será libre si así lo decidís. No vas a tener mejor aliado para lograr cada propósito que tengas, que una mente libre de limitaciones. Y por el contrario si no lográs desatar los nudos que te ligan a las creencias dogmáticas que te oprimen vas a estar alimentando al peor de tus enemigos: una mente limitada.

"Que nada te condicione, solo tus deseos..."

Comentarios

Entradas populares de este blog

Consejo Número Uno

"Cuando sobrevienen los cambios" A veces la vida me pone en situaciones inesperadas y yo me quedo observándola intentando comprender.Pero ella no me da tiempo, y no queda otra alternativa que enfrentarla como mejor me sale...El problema está cuando pienso que los recursos son escasos y los desafíos desbordan.Necesito salir de ese pensamiento falaz, empoderarme y enfrentarla con todo lo que soy. Porque cada día de mi vida he ido aprendiendo que nada me puede aplastar si soy capaz de seguir viviendo. Aliarme a lo que me deviene siempre me empodera. Resistirme es simplemente temer al cambio y la vida inevitablemente es un movimiento constante que me lleva a crecer...

Fibromialgia

Mi Celular es el único que me entiende...Lo prendo y es esto lo primero que me muestra al despertarme.  Paso yendo y viniendo a los médicos. Guardias o con turnos, es lo mismo. Siempre vuelvo bastardeada y etiquetada como exagerada."Señora usted no tiene nada" mientras una y otra vez termino agotada por tanto dolor, noches y noches sin poder dormir o días enteros solo queriendo ver mi cama. Mis riñones funcionando mal, mil problemas gastrointestinales y mis análisis dando la única noticia que mi estado de salud es el mejor. Mi propia reumatóloga de hace años sin saber qué hacer con mis síntomas me manda a la psiquiatra, mientras la psiquiatra después de escucharme me termina recetando las mismas drogas que la reumatóloga. Un antidepresivo que no tolero y solo me da sueño. Pero no un sueño reparador. Porque si al menos fuera reparador lo tomaría con gusto. Solo sueño y "embobamiento" si es que existe esa palabra. Años, los años pasan y la situación es la misma. E...

En un día dificil

Tan difícil que no me puedo aconsejar...sólo cuestionarme Estoy enojada. Enojada con el dolor. Enojada con mi cuerpo. Mi mente y mi espíritu son dos dimensiones que siempre estan en batalla con mi cuerpo. ¿Por qué no pueden ser aliados? ¿Por qué mi cuerpo siempre va darme un alerta de que pare cuando más feliz estoy?. Cuando más cosas tengo para hacer. ¿Por qué no puedo salir de esa maldita incongruencia que no me deja avanzar?. Es cierto. A mi vivir no me deja de doler. ¿Quizás tenga que dejar de luchar? ¿Quizás tenga que concebir a la vida desde otro lugar que no sea una lucha?. ¿Cómo hago para que no duela tanto?. Es cierto que mi mente es absolutista y cuando algo me apasiona todas las areas de mi cerebro se abocan a eso que tanto me desvela y lo anhelo sin medida, sin control. Es la única manera que se funcionar. Estoy intentando abrirme paso a lo diferente. Estoy intentando  diversifi...