Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2018

Consejo Número Nueve

Los Límites Los hay de todo tipo. Siempre que hables de límites, vas a pensar en la frase "peligro del otro lado". Hoy te quiero hablar de tres tipos de límites. Empiezo por los primeros y los príncipales. Para vos que crees en Dios, tus príncipales límites son los diez mandamientos. Dios te ha dado mandamientos, no para prohibirte sino para protegerte. Cada uno de ellos son los límites de un padre amoroso que te dice: "Esto no podes hacer porque si lo haces las consecuencias pueden ser peligrosas". Pero en su infinito amor te concedió la libertad de escoger para que pudieras por vos misma tomar la decisión de  obedecer o no. Lo que sí, no podes escoger, son las consecuencias de cada uno de tus actos. Si te atrevés a escoger con valor aquello que está prohibido por Dios, debés ser valientes para asumir la responsabilidad de tu elección. También te otorgó la oportunidad de arrepentirte. Pero de eso no...

Consejo Número Ocho

Superar la invasión  A veces tu mente percibe una invasión de ideas y pensamientos que son el reflejo de muchas creencias construidas a lo largo de tu vida. Algunas de ellas simplemente reflejan tus miedos. Esa creencia de que no contás con los recursos suficientes para enfrentar el desafío que tenes enfrente es la que te lleva a desistir y te lleva a abandonar. No te olvides que todo está en tu mente y que tu cuerpo se moverá en función de lo que hagas con esa invasión de ideas. A veces esto se refleja en tus dolores físicos, otras veces en tus dolores emocionales, y a veces simplemente generas un conjunto de síntomas que te quitan el poder de moverte de donde estás. Ya sabés que la clave para tu desarrollo es el movimiento. Ya sabés que es en él en donde encontrás la forma de expresar tu capacidad de aprendizaje. Sin movimiento no hay acción, y sin acción te quedas aferrada a todas esas creencias que no te dejan ser. Hoy te aconsejo que sueltes todo lo que te está aferrando a...

El Regalo

Recuerdo que cuando cumplí 9 años me regalaron mi primer diario personal. Algo adentro mio me decía:-¡ Escribí¡Escribí!.Había días que no tenía ganas de contar nada, pero cuando recibí ese pequeño librito en mis manos sentí que recibí un mandamiento junto con el deber de tener que hacerlo: Escribir. Hoy a mis 40 años entiendo porqué esa voz muy dentro mío me decía que escriba. Por que vine con ese regalo al nacer. Como todos, llegamos al mundo con un regalo. Este regalo a la vez que nos bendice y nos protege tiene el poder de bendecir a otros si lo sabemos compartir. Mi regalo fue "la palabra escrita". Es en ella que encuentro toda la calma que el mundo no me puede dar. Es en ella que mis ideas alborotadas en mi mente se empiezan a ordenar. Es en ella que puedo transmitir cada uno de mis aprendizajes con otros, tan sólo con la intención de entenderme mejor y organizar mi propio caos. La p...